Arreglos inesperados, cosas que a veces no tenemos en mente, pero simplemente pasan, a veces está funcionando todo bien… Demasiado bien y bueno, algo se tiene que romper o averiar.
En este caso fue un caño del baño que bueno tuve que llamar al plomero, postergar o no asistir a una reunión del trabajo y estar ahí viendo que todo quede bien
Primero
No sé por qué será, que tenemos la costumbre de que siempre que alguien está haciendo un arreglo, nosotros tenemos que estar ahí supervisando, es como una necesidad imperiosa de ver que carajos está pasando en nuestra casa y por qué no pudimos solucionarlo por nuestra cuenta
Segundo
Como actuar en esos casos, algunas personas se indignan, otras se enojan, algunas hasta se frustran. ¿Yo? Prefiero tomar una perspectiva más tranquila ¿Se puede solucionar? Sí/No, ¿Lo puedo hacer yo? Si la respuesta es No, entonces tendré que pagar y si son cosas que sé que puedo llegar a cagarla o no tengo el tiempo para tomarme y aprender, es preferible que venga alguien más capacitado.
En resumen
Mi forma de pensar es que sin importar el imprevisto, siempre hay que estar preparado para lo que sea, ya sea en el trabajo o en la vida. No podemos dejar que una perdida de agua o un problema «imprevisto» nos arruine el día/semana/mes/año.
Es preferible saber que sin importar lo que pase, como ya comente, todo, menos el principio y el fin tienen solución.
¡Gracias por leer!
Diiplexus
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